Pues si, así es, efectivamente, ese fue el año de la inauguración de esta exposición. Y estuvo bien, hubo un refrigerio (hace unos años se decía “lunch” y ahora se dice Catering y en realidad era un pincho con vino español incluido y no muy atrás en el tiempo hubiera sido un bocadillo pequeño, bastante pequeño para la costumbre de la época. Pero ya se sabe, el idioma siempre en movimiento como un barco navegando o un garbanzo en la boca de un viejo. Lo que es la filosofía, lo que aprendemos. Pues ya está.


