Esta serie que subo al blog en este momento se expuso en Olmedo por primera vez luego creo que estubo en otras guerras pero la última fue en el Colmao que es un bar que está Detras de San Andres en Valladolid pero que se llama así la calle “Detras de San Andres”…Se llamaba, porque ahora el alcalde o el responsable de poner nombres a las calles ha decidido que se llame de otra manera que no me acuerdo en este momento en homenaje a un parroco de la parroquia -como no podía ser de otra manera- de San Andres. Aunque parece que no gusta a todo el mundo el cambio. El bar Colmao -que se llama así “Colmao” porque a Juan que es el que hizo el cartel no le cabian más letras¡¡¡- al hilo de esta anecdota me se otra de Jorge Oteiza que le pasó algo parecido pero al revés . Pero eso es otra cuestión que contaré en otro momento. Decía que el bar Colmao lo regentan Juan y Mayte/ Mayte y Juan y les mando un abrazo muy fuerte. 
Esta serie de pintura que se llamó Animales en Libertad y que como ya he explicado en otras pinturas de la misma serie coincidió con la guerra de Irak…bla bla. Bueno pues decía que esta serie se expuso en la sala de exposiciones de Las Francesas de Valladolid y lo hice -la exposición- con Benito, D. Benito para los amigos y él, D. Benito, expuso escultura hecha de chapa de hierro que se lo curro el mismo con alguna ayuda, nada significativo, de mi menda lerenda cuando tenía el taller en Las Delicias…que delicia. 
En la serie De Mis Malos Amigos y Mis Buenos Enemigos el nombre era genérico. Un poco el resultado de alguna faena que me habría hecho algún colega o paisano, nada grave, pero en ellos si que había algún retrato que era de buen y desprendido amigo. Entre estos últimos estaba el de antonio. No he vuelto a saber de él.
Esta serie que se llamó Los Desastres de la Paz la expuse en la galería de exposiciones de la Caja de Ahorros Popular en fuente Dorada de Valladolid creo que antes de que se fusionara-la caja- con la Caja de Ahorros Provincial y se convrtiera en Caja España. Estaba de director de exposiciones Fernando que se portó muy bien conmigo. El ágape que lo pagué yo -Hoy se llamaría “catering”- y que me costo 4000 pelas me lo dió Angel de El Adobo y recuerdo que el vino lo puso Nacho “Piedra”-el que tubo El Pata Negra y otro restaurante que no recuerdo como se llamaba- que tenía, su familia una bodega en Burgos. Por cierto no vendí nada maldita sea.
Un día del año 199… mi amigo y vecino Arturo, el de la casa rural, me regaló -estoy seguro que con toda la buena intención del mundo- una madera que me aseguró que era un roble e inmediatamente, y por un impulso irresistible de esos que condicionana mi obra, me puse a trabajarle. No sabía que iba a salir, pero yo sabía que dentro había una escultura. Le di el primer hachazo y me di cuenta de su dureza, pero cuando le había dado trece o catorce supe -con cierto pesar- que había terminado…que había terminado con el hacha y con mi brazo que colgaba como una cosa inerte sobre mi costado. Pero había que seguir y lo intenté con la azuela…cayó luchando y sin mango y sin filo…o sea nada porque la nada es un cuchillo sin mango que no tiene hoja. Pero con paciencia y con unas gubias que tenía -y digo tenía porque también acabe con ellas- coseguí hacer esto que les presento…Para que vean.
El grabado en algunos momentos de la historia del arte fue considerado verdadero rival -a veces con cierta ventaja sobre ella- de la pintura llegando a ser perseguido quién copiaba descaradamente las obras de los grandes maestros hasta el punto de que cuando publica en 1511 sus planchas de de la vida de la Virgen, Durero añade esta advertencia: < ¡Maldito quién pretenda robar y ampararse del trabajo de invención del prójimo!> y ya en en el año 1512 -se ve que siempre ha existido el “top-manta”- el Consejo de la ciudad de Nuremberg constata que: Un expranjero se permite vender en los al
rededores del Ayuntamiento imágenes con la firma de Durero que son imitaciones fraudulentas; si no hace desaparecer las firmas será connfiscado.
El grabado como expresión artística data -uanque parezca mentira- del siglo XV y aunque algunos articulistas dudan de ello se atribuye la invención del grabado al pintor-orfebre Andrea Mantegna que en el año 1475 ya tenía tal cantidad de “trabajadores” que incluso dos de ellos se trataron de independizar… pero les costó caro por el negocio que representaba para el maestro…pero eso es otra historia…